La interoperabilidad entre atención primaria y hospitales ya permite seguimiento en tiempo real de derivaciones en 19 Servicios de Salud del país.
La interoperabilidad continúa consolidándose como una herramienta clave para enfrentar uno de los principales desafíos del sistema público de salud en Chile: la gestión de listas de espera.
Actualmente, más de 1.056.120 interconsultas generadas en establecimientos de Atención Primaria de Salud (APS) ya están siendo gestionadas digitalmente en sistemas del Ministerio de Salud, permitiendo seguimiento, trazabilidad y coordinación entre distintos niveles de atención.
La estrategia se basa en la capacidad de los sistemas clínicos para compartir información de manera interoperable, permitiendo que los antecedentes clínicos acompañen al paciente desde el momento de la derivación hasta su atención hospitalaria.
En este escenario, Rayen Salud, miembro organizacional de HL7 Chile, cumple un rol relevante en la captura y estandarización de información clínica desde APS. Según cifras compartidas por la compañía, la plataforma tiene presencia en el 75,6% de los establecimientos de salud y en el 60,4% de las comunas del país.
Del papel a la gestión interoperable
Históricamente, los procesos de derivación generaban pérdida de visibilidad sobre el estado de los pacientes una vez emitida la interconsulta. Hoy, gracias a la interoperabilidad entre ecosistemas clínicos, el flujo es bidireccional y digital.
Los Sistemas de Información Hospitalaria pueden recibir, priorizar y gestionar automáticamente las solicitudes generadas desde APS, reduciendo procesos manuales y mejorando la continuidad de atención.
Avance territorial
La estrategia ya muestra resultados en 19 Servicios de Salud del país, aunque con distintos niveles de implementación y madurez. Los mayores volúmenes de gestión se concentran en:
- Servicio de Salud Metropolitano Occidente: 452.395 SIC
- Servicio de Salud Antofagasta: 129.846 SIC
- Servicio de Salud Reloncaví: 81.909 SIC
Otros territorios como Atacama, Chiloé y Magallanes también muestran avances significativos en interoperabilidad y digitalización de derivaciones.
Coordinación y continuidad de atención
“El gran desafío es dejar de operar como sistemas aislados. La interoperabilidad permite que la información fluya de manera segura entre niveles de atención, lo que es clave para coordinar mejor la respuesta hacia los pacientes”, señaló el Dr. José Fernández, CEO de Rayen Salud.
Por su parte, Alberto López, jefe de interoperabilidad de la compañía, destacó que superar el millón de interconsultas gestionadas digitalmente refleja cómo la colaboración entre APS, hospitales y actores tecnológicos permite construir un sistema más conectado y eficiente.
Desde el Servicio de Salud Antofagasta, la Dra. Natalia Valenzuela valoró el avance de la estrategia interoperable, destacando que ha permitido “ordenar la demanda, evitar la pérdida de pacientes y avanzar hacia una atención más oportuna y priorizada según criterios clínicos”.
Desde HL7 Chile valoraron este tipo de avances, que muestran cómo la interoperabilidad puede traducirse en mejoras concretas para la gestión sanitaria y la experiencia de atención de las personas.